CAPÍTULO 2
PARTE 3: El dedo del diablo
Los planes del arzobispo
CAPÍTULO 2Visible text2 paragraphs
Era ya casi la media noche; toda la gente habíase retirado, y quedaban apenas en las calles algunos obstinados paseadores que se empeñaban en sentirse muy divertidos a fuerza de haber tomado mucho vino, celebrando la bienvenida de Su Ilustrísima.
La iluminación también se había extinguido, y sólo en una que otra casa brillaban todavía agonizantes farolillos, que hacían más pavorosa la oscuridad de las calles.
