Explore "Elisa la écuyère" by Manuel Gutiérrez Najera on Textopian. Read with annotations and highlights.
ELISA LA ÉCUYÈRE[1]
MIENTRAS la Noche Buena alegra nuestras calles y la ópera bufa fija sus grandes cartelones amarillos, los que no concurrimos a posadas ni nos deleitamos con las notas altas de Camero, escondemos nuestro fastidio y nuestro tedio en el Circo Orrin, mirando los descoyuntamientos del payaso, las formas más o menos monstruosas de las écuyères y los fornidos brazos acrobáticos. Mi amigo Montjoyeu, un parisiense de raza pura, me hablaba la otra noche de las maravillas y de los esplendores del Circo en París.