Explore "Historia de Gil Blas de Santillana, Volumen 3" by Alain René Le Sage on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al día siguiente de mi boda los señores de Leiva regresaron a Valencia, después de haberme dado otras mil señales de amistad, de tal modo que mi buen secretario y yo nos quedamos solos en la quinta con nuestras mujeres y nuestros criados.
El empeño que hicimos uno y otro en agradar a nuestras esposas no fué inútil, pues en poco tiempo inspiré yo a la mía tanto amor como le profesaba, y Escipión hizo olvidar a la suya los disgustos que le había causado. Beatriz, que era de carácter dócil y afable, se granjeó fácilmente el cariño de su nueva ama y ganó su confianza. En fin, todos cuatro nos avinimos perfectamente y comenzamos a gozar de una suerte envidiable, pasando la vida en los más dulces entretenimientos.