CAPÍTULO 12
PARTE IV
Le roban a Florinda el fistol
CAPÍTULO 12Visible text2 paragraphs
-Decididamente, como decía Gil Blas, estoy en país de amigos -exclamó Arturo cuando observó que Florinda, enseñando dos hileras de dientes blancos y bailándole los ojos de alegría, se levantó de su asiento y le tendió la mano tan luego como lo vio entrar en compañía de Josesito.
-Más delgado, con más barba; pero tan fino y tan elegante como siempre, Arturo -le dijo Florinda indicándole el lugar principal del sofá-; ¿qué vientos traen a usted por acá? ¿A qué puedo atribuir la fortuna de que se acuerde usted de una mujer que ya vive pobre y retirada del mundo?
