El fistol del diablo coverCAPÍTULO 19
CAPÍTULO 19

PARTE IV

Preparativos para una sorpresa

CAPÍTULO 19Visible text2 paragraphs
Estaban tan entretenidos con las cartas y la conversación -dijo Teresa a Manuel, tendiéndole la mano-, que no quisimos distraerlos, y cansadas de tocar el piano y de cantar nos fuimos a las recámaras. Hemos dormido un poco, y ahora estamos listas y dispuestas para dar un paseo y tomar el desayuno en la huerta; con que sacudid todos la pereza y el sueño, y venid.
Como si la simpática voz de Teresa hubiese tenido un poder mágico, nuestros amigos despertaron a un tiempo, se limpiaron los ojos, y se pusieron inmediatamente en pie, sonriendo y respondiendo cortésmente al gracioso convite que les hacía la dueña de la casa.