Explore "El que me ama será fiel a mi palabra y a mi Padre le amará" by Jorge Mario Bergoglio on Textopian. Read with annotations and highlights.
En esta misa del jueves Santo a la que año tras año nos convoca la Iglesia con este pasaje inaugural del Evangelio según san Lucas: "Vino a Nazareth donde se había criado, y, según su costumbre, entró en la sinagoga en día sábado y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del Profeta Isaías. ", quiero detenerme unos instantes a contemplar, junto con ustedes, queridos hermanos en el sacerdocio, la misma escena: esa escena tan bien descripta nos pinta a Jesús en la sinagoga de su pueblo, como si dijéramos Jesús en la Iglesia del barrio, en nuestra parroquia. Nos hará bien meternos en la escena imaginando aquella capillita de Nazaret y también, ¿por qué no? , imaginando cada uno a Jesús en su parroquia, en su iglesia.
Si miramos lo que hace el Señor, el rito de la lectura sigue siendo actual, como cuando en la misa uno se levanta y sube al altar, le acercan el libro o el guía le señala la página. El Señor se levanta para hacer la lectura, lee a Isaías, se lo devuelve al ministro y se sienta. Ritos sencillos que nos hablan de tradición familiar, de sábados en la sinagoga de la mano de san José y de la Virgen, gestos decidores de Jesús que nos remiten a vida de parroquia. La imagen de Jesús adulto en la sinagoga es paralela en Lucas a la del Niño perdido y hallado en el Templo, al que suben también "según la costumbre" (Lc 2, 42). Lucas, como sabemos, hace girar la vida del Señor en torno al Templo de Jerusalén, desde la anunciación a Zacarías hasta la imagen final de los que forman la nueva comunidad, después de la Ascención: "estaban siempre en el Templo bendiciendo a Dios" (Lc 24, 53).