Explore "Crítica de la razón dialéctica, Tomo 1" by Jean-Paul Sartre on Textopian. Read with annotations and highlights.
La necesidad del grupo, como hemos visto, no está dada a priori en una reunión cualquiera. Por el contrario, hemos señalado más arriba que la reunión, con su unidad serial (en tanto que unidad negativa de la serie para oponerse como negación abstracta a la serialidad), nos da las condiciones elementales de la posibilidad de constituir un grupo para sus miembros. Todo esto es abstracto. Desde luego que todo sería más fácil en una dialéctica transcendental e idealista: veríamos cómo el movimiento de integración por el cual cada organismo contiene y domina a sus pluralidades inorgánicas, se transforma por sí mismo, en el nivel de la pluralidad social, en integración de los individuos en una totalidad orgánica. Así, en relación con los organismos singulares, el grupo funcionaría como un hiperorganismo.
A este idealismo organicista se le ha visto renacer siempre como modelo social del pensamiento conservador (se opuso, con la Restauración, al atomismo liberal; después de 1860 trató de disolver las formaciones de clase en el seno de una solidaridad nacional). Pero sería totalmente inexacto reducir la ilusión organicista al papel de teoría reaccionaria. En realidad, resulta fácil ver que el carácter orgánico del grupo -es decir, su unidad biológica- se descubre como un momento determinado de la experiencia. En cuanto a nosotros, que abordamos el tercer estadio de la experiencia dialéctica, diremos que la estructura orgánica es ante todo la apariencia ilusoria e inmediata del grupo cuando se produce en el campo práctico-inerte y contra ese campo.