Explore "El doncel de don Enrique el doliente" by Mariano José de Larra on Textopian. Read with annotations and highlights.
¿De dónde vino este diablo? / Rom. del Cid.
De vuelta don Enrique en su cámara con su primer escudero y con su favorito juglar, revolvía en su cabeza los medios de dar a su intriga la feliz conclusión que por tanto tiempo había deseado. Estorbábale la idea de Macías, pero dejó al tiempo el cuidado de iluminarle acerca de lo que de él podía temer. Despidió, pues, a Hernán, cuya probidad le incomodaba no poco para sus fines, y sólo el juglar, de cuya aparente estupidez nada recelaba, entró con él al secreto laboratorio.