La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 3 coverCAPÍTULO 227
CAPÍTULO 227

CAE EL DISTRITO FEDERAL

CAPÍTULO 227Visible text2 paragraphs
Desde la mitad de abril Márquez se encerró en la Ciudad de México. No contaba con los 10 mil hombres de los que se hablaba, pero según sus propios cálculos al menos tenía 4 545 combatientes: "1 563 infantes, 2 763 dragones (estando de ellos 1 391 desmontados), 90 artilleros, un reducido cuerpo de ingenieros con 19 zapadores y 22 obreros, y otro de ambulancia con 88 enfermos". Durante ese mes Porfirio Díaz estableció el cerco ignorando los llamados de Escobedo para reforzar el asalto a Querétaro donde se habrían de librar combates terribles.
Tras la victoria de San Lorenzo, Porfirio Díaz se estableció en Texcoco y Ocádiz con la vanguardia de la caballería llegó el 13 de abril "a la hacienda de Los Morales y Molino del Rey, marché este mismo día a la una de la mañana, de San Ángel sobre Tacubaya, donde no hallé enemigo. Seguí sobre Chapultepec, que me encontré abandonado, y al amanecer hice que un sarape tricolor con su águila republicana, que era de uno de mis subalternos, fuera izado en el asta bandera de Chapultepec, y al ir al Molino del Rey a encontrar al general Díaz y darle parte de lo que había pasado, le manifesté que Tacubaya y Chapultepec estaban en mi poder y que ya flotaba nuestra bandera en este Castillo, lo que ratificó mirándola con sus anteojos de campaña, y después sonrió". Él y Guadarrama, tras tirotearse con los imperiales en las cercanías de la Villa de Guadalupe, recibieron órdenes de reincorporarse a las tropas de Escobedo en Querétaro.