CAPÍTULO 229
SEGUNDO EPÍLOGO
CAPÍTULO 229Visible text2 paragraphs
Aunque esto sea parte de otra historia, recojamos como epílogo la frase de Carlos Monsiváis: "Los puros, los idealistas, ganan la guerra y pierden la paz, desplazados por políticos ambiciosos y por industriales y comerciantes hábiles". Desgastados por 14 años de guerra, los cuadros supervivientes del liberalismo acogieron la paz de la república restaurada como un profundo descanso.
A la muerte de Juárez el liberalismo envejeció rápidamente. Su patriotismo romántico se volvió patriotismo retórico, su liberalismo se quedó sólo en lo económico, su clasemediero urbanismo se volvió antiindigenista, su universalidad se volvió provincianismo y nacionalismo ramplón, su afecto por el progreso se tornó en culto hueco a la modernidad, su amor por las libertades individuales se amortiguó y se volvió desprecio por las libertades colectivas, su pasión por la libertad de prensa se volvió vocación por la censura.
