Explore "Sexus: La crucifixión rosada 1" by Henry Miller on Textopian. Read with annotations and highlights.
Todo el mundo tomaba a Mona y a Rebecca por hermanas. Exteriormente parecían tener todo en común; interiormente no había la menor relación entre ellas Rebecca, que nunca negaba su sangre judía, vivía completamente en el presente; era normal, sana, inteligente, disfrutaba comiendo, se reía con ganas, hablaba con facilidad y me imagino que follaba y dormía bien. Estaba totalmente adaptada, sólidamente anclada, era capaz de vivir en cualquier plano y sacar el mejor partido de él. Tenía todo lo que un hombre puede desear en una esposa. Era una mujer de verdad. Delante de ella la mujer americana media parecía un manojo de defectos.
Su cualidad especial era la naturalidad. Por haber nacido en el sur de Rusia y haberse librado de los horrores de la vida del ghetto, reflejaba la grandeza de la gente rusa sencilla entre la que se había criado. Su espíritu era amplio y flexible, robusto y ágil a un tiempo, sano y de una pieza.