Explore "Sexus: La crucifixión rosada 1" by Henry Miller on Textopian. Read with annotations and highlights.
Con la muerte de su padre. Mona llegó a obsesionarse cada vez más con la idea de que nos casáramos. Quizá en su lecho de muerte le hubiera hecho una promesa que estaba intentando cumplir. Cada vez que se planteaba el tema, el resultado era una pequeña riña. (Al parecer, yo me tomaba el tema demasiado a la ligera). Un día, tras una de aquellas discusiones, se puso a recoger sus cosas. No iba a quedarse ni un día más. Como no teníamos maleta, tuvo que envolver sus cosas en un papel de embalar. Era un bulto muy voluminoso y difícil de manejar.
«Vas a parecer una inmigrante caminando por la calle con eso», dije. Yo había estado sentado en la cama observando la maniobra durante media hora o más. No sé por qué, pero no podía convencerme de que se marchaba. Esperaba el hundimiento habitual del último momento: un arrebato de cólera, un acceso de llanto y después una reconciliación tierna y cálida.