Explore "Sexus: La crucifixión rosada 1" by Henry Miller on Textopian. Read with annotations and highlights.
Durante siete días y siete noches estuve solo. Empecé a pensar que Mona me había dejado. Telefoneé dos veces, pero su voz sonaba lejana, perdida, consumida por la pena. Recordé las palabras del señor Eisenstein. Me preguntaba, me preguntaba si la habrían hecho volver al redil.
Después, un día, hacia la hora de cerrar, salió del ascensor y se detuvo ante mí. Iba vestida de negro, excepto un turbán malva que le daba un aspecto exótico. Se había producido una transformación. Los ojos se habían vuelto todavía más apacibles, la piel más traslúcida. Su figura se había vuelto seductoramente suave, su porte más majestuoso. Tenía el aplomo de una sonámbula.