Explore "Ulises criollo" by José Vasconcelos on Textopian. Read with annotations and highlights.
Nuestra agrupación la inició Caso con las conferencias y discusiones de temas filosóficos, en el salón del Generalito, de la Preparatoria y tomó cuerpo de Ateneo con la llegada de Henríquez Ureña, espíritu formalista y académico. Lo de Ateneo pasaba; pero llamarle de la Juventud cuando ya andábamos en los veintitrés, no complacía a quien, como yo, se sintió siempre más allá de sus años. Era como ampararse en la minoría al comienzo de una batalla iniciada antes del arribo de Pedro Henríquez. La batalla filosófica contra el positivismo. El abanderado fue siempre Caso, y nuestro apoyo Boutroux. El libro de éste sobre la contingencia de las leyes naturales, hábilmente comentado, aprovechado por Caso, destruyó en un ciclo de conferencias toda la labor positivista de los anteriores treinta años. No puedo decir que a mí también me impresionara el libro de Boutroux. Negativo en sus conclusiones, no me importaba gran cosa el problema de si las leyes de la ciencia eran simplemente sumas de experiencias o coincidían con la necesidad lógica; lo que yo anhelaba era una experiencia capaz de justificar la validez de lo espiritual dentro del campo mismo de lo empírico. Y es esto lo que creí deducir de Maine de Biran y su teoría del «sentimiento del esfuerzo». De aquí la doble dirección del movimiento ideológico del Ateneo. Racionalista, idealista con Caso, antiintelectualista, voluntarista y espiritualizante en mi ánimo.
Antonio Caso (1883-1946).