Ulises criollo coverCAPÍTULO 108108
CAPÍTULO 108108

El averno

CAPÍTULO 108108Visible text2 paragraphs
Faltaban ya pocas semanas para que se consumase en Washington el cambio de Gobierno que habría de librarnos del enconado embajador. Unas sesiones más de esgrima diplomática, y luego, con la salida de Taft cesarían las notas, cambiaría el rumbo internacional. El mismo cálculo se hacía, sin embargo, el embajador y los traidores que visitaban la Embajada extranjera. Con desvergüenza que parece increíble, no sólo concertaron, también firmaron un documento que dieron a la publicidad al triunfar el Pacto de la Ciudadela; trato de canallas, convenio de matricidas; por él se coludieron los conspiradores con el agente de Washington para derrocar al único Gobierno legítimo de toda la historia mexicana.
Estaban presos los principales jefes de la conspiración y, sin embargo, los rumores corrían precisos, se hablaba de fechas y de nombres, de regimientos comprometidos. Por mi parte, tantas veces había visto fracasar a los descontentos, tan vigorosamente había logrado reaccionar el gobierno, que no aceptaba la seriedad del riesgo. Mi contacto frecuente con zonas distintas de diversos estados afirmaba mi optimismo. Por todas partes se pensaba en trabajar al amparo de una administración reconocida como honesta. Y la gente disfrutaba su libertad. Así que partí sin preocupaciones para Tampico al desempeño de una gestión profesional, la autorización para una nueva refinería. Tan ajeno estaba a lo que iba a ocurrir, que por primera vez decidí llevar a Adriana. No es que lo pensara tampoco; se cometen tales imprudencias por imperativo de la pasión. Hay en el amor un instante exaltado en que los amantes subirían a una torre para abrazarse a la vista del mundo. El delirio que los transfigura reclama el estruendo. No fue esta ocasión una torre, sino el reservado del coche dormitorio, donde se abrigó nuestro escándalo. Asomados a la misma ventanilla mirábamos el escenario prodigioso de los montes; escala de gigantes al costado del abismo vegetal. Parecía que ver aquello juntos nos ligaba para la eternidad.