CAPÍTULO 7
PARTE XII
CAPÍTULO VII
CAPÍTULO 7Visible text2 paragraphs
Por la tarde, el suboficial de servicio y dos soldados entraron en la capilla e informaron al preso de que había sido indultado e iba a ser conducido a las viviendas de los detenidos militares. Sin comprender lo que se le decía, Pedro se levantó y siguió a los soldados. Fue conducido a las barracas construidas con vigas quemadas en la parte alta de las afueras y se le hizo entrar en una de ellas.
Una veintena de presos le rodearon en la oscuridad. Él los miró sin comprender quiénes eran, por qué estaban allí y qué era lo que querían de él. Escuchaba las palabras que se le dirigían, sin sacar de ellas la menor conclusión; no comprendía su importancia. Respondió a las preguntas que se le hicieron sin ver a la persona o personas que las hacían ni cómo se interpretaban sus respuestas. Miraba las expresiones, las caras, y todas le parecían iguales.
