Capítulo 158
Parte 3: Cuaderno 3
CAPÍTULO 158
Capítulo 158Visible text2 paragraphs
Dice un místico alemán del siglo XIV (v. Denifle, 99) que el pecador debe hacer como la serpiente, que cuando se hace vieja, se desliza entre dos estrechas piedras, dejando entre ellas su vieja piel, para que le crezca una nueva, y que así el hombre debe apretarse entre las dos estrechas piedras del juicio que Dios pronunciará en el día final sobre nuestros pecados y la del amoroso cuidado que ha tenido de todos los pecadores.
Cuando la serpiente se desprende de su vieja piel es que tiene ya formada la nueva por debajo; es ésta la que cosquillea a aquélla y la expulsa. Nunca queda desnuda.
