Explore "De sobremesa; crónicas 3" by Jacinto Benavente on Textopian. Read with annotations and highlights.
La regia munificencia ha dado una oportuna lección á la Real Academia Española. Arbitro, administradora y dispensadora de premios, padece la ilustre Corporación, como vieja tacaña, la manía de hacer comiditas con las cantidades confiadas por gentes respetuosas de los prestigios oficiales, á los buenos oficios y mejor voluntad, de la sabia y la docta del esplendor, el brillo y la fijeza.
¡Dos mil pesetas para un solo escritor! -- habrá pensado la vieja rica. -- ¿Para qué necesita tanto dinero un hombre solo? Y ¡literato y poeta! Para que se acostumbre mal ó lo eche en vicios, como adquisición de libros, viajes ó cualquier otra perturbación de la inteligencia.