Explore "Lucio Tréllez" by José Ortega Munilla on Textopian. Read with annotations and highlights.
-Cuando salía de casa de Arolas, vi pasar junto a mi lado una berlina. Desde dentro de ella, una mano me hizo señas, y una cabeza se asomó rápidamente por la ventanilla para llamarme. «Anatolio, Anatolio». Detúvose el carruaje, y me acerqué. «¿Tú por aquí, Sofía»? -dije. Era una antigua amiga íntima, muchacha alegre y hermosa, nacida en Sevilla, con una dulcísima lengua trabada en la miel de la andaluza pronunciación. «¡Maravilloso! -pensé. Esto se llama un día afortunado. Arreglar mi asunto de París, obtener el perdón de mi padre». (otra cosa de que también hablaré a usted luego.) «este encuentro.»
Lucio se había sentado en su butaca y ojeaba unos papeles, sin prestar gran atención a la charla insustancial del joven.