Explore "Cuentos de invierno" by Ignacio Manuel Altamirano on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mi padre, previendo que yo necesitaría en México de algún amparo, y sobre todo, de una persona a quien respetar y a quien acudir en demanda de consejo, me recomendó, al dejarme en el colegio, a un pariente suyo, eclesiástico venerable y que por su saber y sus virtudes había obtenido una canongía en la Colegiata de Guadalupe.
Este santo personaje, que había sido cura en el Estado de Veracruz hacía cosa de treinta años, poseía junto a mi pueblo precisamente, un rancho de los mejores del rumbo y unos grandes terrenos en que sembraba tabaco, todo lo cual había sido el fruto de sus trabajos en el cuidado de las almas.