Explore "El buey suelto" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Sucédele muy de continuo á nuestro personaje lo que al envidioso: todo se le vuelve fijarse en lo que él no posee y tienen los que pasan á su lado.
Con el cuerpo hundido en el sillón de su gabinete, y en el pecho la barbilla, deja correr las horas, perdida la imaginación en investigaciones que le seducen y en cálculos que le fascinan.