Explore "La Agonía del Cristianismo" by Miguel de Unamuno on Textopian. Read with annotations and highlights.
El P. Jacinto, de quien hablaremos más de largo, y que como recuerdo de su infancia había guardado "la tristeza católica en el hogar doméstico, el alma sufriente de su venerado padre, el alma deprimida de su buena madre" (Houtin, Le P. Hyacinthe, III, pág. 250), este pobre P.
Jacinto que soñaba encontrar la Iglesia en el jardín y en la celda de su convento, entró en relaciones con Ernesto Renán, y el 11 de mayo de 1891 le escribía esto: "¿Es una ilusión, es no más que un recuerdo, es todavía una esperanza? Permitid esta última hipótesis de mi ingenua y robusta fe de espiritualista y de cristiano. Admito, por lo demás, tan firmemente la sobrevivencia de las almas y su salvación final, que no desespero de estar de entero acuerdo con usted en otro mundo, si es que no en éste". (Houtin, Le P. Hyacinthe, III, pág. 370).