Explore "Las dos Gracias" by Fernán Caballero on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mientras Ramón, a pesar del sincero cariño que tenía a su madre, mortificaba el ya tan abatido espíritu de esta señora con las recriminaciones que hacía a su padre, pasaba una escena de distinta índole en casa del marqués de San Adrián. Sentado éste sobre un sofá, reclinado en sus cojines, oía complacido lo que su capellán le refería de la manera brillante con que había concluido Ramón su carrera, y de lo bella y vigorosamente que se había desarrollado su físico.
-Pero ahora, añadió D. Manuel, a quien los años que habían pasado suavemente en la más dulce de las vidas, la monótona, habían dado mucha madurez y reflexión sin cambiar en nada lo apacible y benévolo de su carácter, ahora ¿qué va a ser de él?