Explore "Vulgaridad y nobleza" by Fernán Caballero on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al querer empezar la no interesante biografía del sujeto que venía en la calesa (y cuyo nombre era don Anacleto Ripio) por indicar el pueblo de su nacimiento, tenemos que confesar que no hemos podido averiguar cuál fuese; baste saber que había nacido en una provincia del norte de España, y que un maestro de escuela, hermano de su madre, a costa de mucho tiempo y trabajo, le había enseñado a escribir mal, a leer pésimamente y a contar muy bien, por tener una aptitud grande para ello. Niño aún, embarcole su padre para América, en donde fue colocado por un paisano suyo, a quien iba recomendado detrás de un mostrador, donde permaneció más de veinte años vendiendo efectos navales, tiznado de brea y llevando cuentas, después de lo cual, consumado en éstas y con nota de trabajador y honrado, salió de la casa con un pequeño capital a practicar sus cálculos en propio provecho. Hízolo, aunque siempre sobre seguro, a las mil maravillas, contestando a los que le reconvenían sobre su pusilanimidad en negocios, que la gala del nadador era guardar la ropa
Colocose, en consecuencia de su asiduo trabajo, prudentes y atinados cálculos, en la honrosa categoría de los hombres independientes, es decir, independientes, no en la esfera de las ideas, sino de la realidad; no de los hombres no asalariados por el Gobierno, categoría que tanto estima y anhela el, en este caso, bien entendido orgullo y amor a la independencia de los ingleses, y que es una de las causas de la prosperidad, riqueza y orden de que goza su país