Explore "Modelo del peregrino incansable" by Jorge Mario Bergoglio on Textopian. Read with annotations and highlights.
La vida cristiana es siempre un caminar en la presencia de Dios, pero no está exenta de luchas y pruebas, como la que nos narra la primera lectura, en la que aparece un viejo conocido por todos nosotros: Abraham. Figura del creyente fiel, modelo del peregrino incansable, del hombre que tiene un santo temor de Dios al punto de no negarle su propio hijo, en el que será bendecido con una gran descendencia.
Hoy Abraham nos interpela como Iglesia en Buenos Aires en estado de Asamblea, sobre la manera en que estamos caminando en la presencia de Dios. Porque hay modos y modos de caminar en la presencia de Dios. Uno verdadero, el de Abraham, irreprochable, en libertad, sin miedo, porque confiaba en el Señor. Dios era su fuerza y su seguridad, como hemos cantado en el salmo. El otro modo, el que a veces hacemos nosotros, en que nos decimos peregrinos pero en el fondo ya hemos elegido el camino, el ritmo, los tiempos. ; ni somos discípulos, porque nos seguimos a nosotros mismos; ni somos hermanos, porque hacemos "la nuestra". Eso sí, ya quizás hemos aprendido el arte de hacerle creer a los demás, y hasta a veces a nosotros mismos, que ésa es la voluntad de Dios.