Explore "¡Redención!" by Joaquín Dicenta on Textopian. Read with annotations and highlights.
Fué amor cercándolos, envolviéndolos, poseyéndolos, al igual de esas neblinas color rosa que, durante los crepúsculos estivales, ascienden de la tierra y van adueñándose de los seres hasta encerrarlos en una cárcel transparente é hipócrita, dentro de la cual imagínanse libres, porque las paredes de la cárcel van retrocediendo, ausentándose á medida que los prisioneros avanzan.
Fernando se rebelaba contra esta esclavitud de su espíritu, queriendo quebrantarla, romper la cadena que le amarraba á Luisa. ¿Por qué? Tal vez por su odio á cuanto indicara sujeción. Acaso porque desengaños antiguos traíanle el temor de otro nuevo.