Explore "El cura de vericueto" by Leopoldo Alas on Textopian. Read with annotations and highlights.
No saqué de aquella, y otras visitas, la impresión y el juicio que Higadillos pensaba; encontraba, lo mismo en los ojos que en la sonrisa, que en las palabras de Celorio, un fondo de delicadeza así como vergonzante, que no se compadecía con las cualidades del tipo, groseramente epicurista, avaro, carnal y cazurro que Higadillos pintaba en su poema y en su conversación.
Lo que yo vi, por lo pronto, en nuestras prácticas con Celorio, es que este se burlaba lindamente, pero sin saña, de la ciencia valetudinaria de mi huésped y amigo, el cual, en materias filosóficas y de teología, así dogmática como histórica, estaba muy poco fuerte.