Explore "Médico de cuerpos y almas" by Taylor Caldwell on Textopian. Read with annotations and highlights.
El día siguiente, Plotio, el capitán de los pretorianos de César, llegó a la casa de Diodoro en su cuadriga oficial, rodeado por un destacamento elegido de la guardia. Dado que había visitado aquella casa a menudo desde la muerte de Diodoro y se había hecho gran amigo de Keptah, a quien honraba como a un hombre sabio, su visita no despertó ninguna consternación. Keptah le invitó a tomar un refresco, pero Plotio dijo: -Hoy no he venido para una fructífera charla contigo, mi buen Keptah. He venido con órdenes expresas de César. Desea ver al hijo de Diodoro, Lucano, al instante.
Cuando Keptah demostró cierta alarma, Plotio sonrió. -Recordarás que el propio César hizo el discurso fúnebre. Ha mencionado repetidas veces en mi presencia su profunda consideración por Diodoro y su determinación de honrar su memoria. Creo que Lucano le envió ayer un mensaje y desea discutir su contenido.