Vida y destino coverCAPÍTULO 40
CAPÍTULO 40

PARTE 2: SEGUNDA PARTE

CAPÍTULO 40

CAPÍTULO 40Visible text2 paragraphs
Había pasado más de una semana desde la noche en que Mostovskói fue llamado por el Obersturmbannführer Liss. La espera febril y la tensión habían dado paso a un hondo abatimiento. Por momentos Mostovskói tenía la impresión de que tanto sus amigos como sus enemigos se habían olvidado de él, que unos y otros le consideraban impotente, un viejo que había perdido la cabeza, un inútil moribundo.
Una mañana luminosa y sin viento lo condujeron al baño. Esta vez el SS que le escoltaba no entró en el bloque; se sentó en las escaleras, colocando el fusil a su lado, y se encendió un cigarrillo. Era un día sereno, el sol calentaba y el soldado, por lo visto, no deseaba entrar en el ambiente húmedo del baño.