CAPÍTULO 58
PARTE 2: SEGUNDA PARTE
CAPÍTULO 58
CAPÍTULO 58Visible text2 paragraphs
Muy pocas veces había estado Darenski tan aburrido y deprimido como durante esas semanas en la estepa calmuca. Había enviado un telegrama al cuartel general del frente para informar de que había concluido su misión y que su presencia en el extremo del flanco izquierdo, donde reinaba la calma total, ya no era necesaria. Pero los superiores, con una obstinación que le resultaba incomprensible, no le llamaban.
Las horas pasaban más rápido cuando trabajaba, pero el tiempo de descanso se hacía durísimo.
