CAPÍTULO 35
PARTE 3: TERCERA PARTE
CAPÍTULO 35
CAPÍTULO 35Visible text2 paragraphs
Por la noche la atmósfera se atemperó y una nevada cubrió el hollín y la suciedad de la guerra. Bach estaba haciendo la ronda por las fortificaciones de primera línea, en la oscuridad. La leve blancura navideña centelleaba al resplandor de los disparos, y la nieve se tomaba, bajo los cohetes de señales, ora de color rosado, ora de un suave verde fosforescente.
A la luz de las explosiones las crestas de piedra, las cuevas, las olas petrificadas de ladrillos, los cientos de senderos de liebres trazados de nuevo allí donde los hombres tenían que comer, ir a la letrina, buscar minas y cartuchos, arrastrar hasta la retaguardia a los heridos, enterrar a los cadáveres, parecían asombrosos, singulares, y al mismo tiempo absolutamente corrientes, habituales.
