Vida y destino coverCAPÍTULO 41
CAPÍTULO 41

PARTE 3: TERCERA PARTE

CAPÍTULO 41

CAPÍTULO 41Visible text2 paragraphs
Zhenia se fue y la casa de los Shtrum quedó sumida en la tristeza.
Víktor Pávlovich se pasaba horas sentado en el escritorio sin salir de casa; así estuvo durante varios días seguidos. Tenía miedo; le parecía que en la calle se encontraría con personas desagradables, hostiles; se imaginaba sus ojos despiadados. El teléfono había enmudecido, y cuando sonaba, más o menos cada dos o tres días, Liudmila Nikoláyevna vaticinaba: