Explore "Los inadaptados" by Carmen de Burgos on Textopian. Read with annotations and highlights.
Las primeras luces del amanecer sorprendieron a Dolores y a Antonio Diego fuera del valle. Antes de clarear la aurora, habían salido del cortijo, aventurándose en las estrechas veredas detrás de la paciente borriquilla, y guiados por su instinto, subieron a la tenue luz de los luceros la cuesta de las Carihuelas, dirigiéndose a Nijar.
Desde que el penetrante grito del preso vibró en el aire como demanda de auxilio más bien que como despedida, la muchacha tuvo una idea fija: correr tras él, ir al pueblo, impetrar clemencia y conseguir su libertad.