Explore "La bola" by Emilio Rabasa on Textopian. Read with annotations and highlights.
Para mi alma adolorida y azotada por la inflexible conciencia que me culpaba de la enfermedad de mi madre, no hubo halagos de triunfo ni vanidad de victoria.
A pesar del cansancio que me agobiaba y del sueño que hinchaba mis párpados, no podía ni quería dormir aquella noche. Felicia me instaba, aun frunciendo el terso ceño, no hecho a gestos de enojo, y me amenazaba con no mandar recados a Remedios, si no la obedecía.