Explore "Guatimozín: Último emperador de Méjico" by Gertrudis Gómez de Avellaneda on Textopian. Read with annotations and highlights.
«¡Los teutlis de Oriente han sometido a Tepeaca! ¡El Malinche ha derrotado al gran general Tlochotloc, que mandaba las fuerzas del imperio! El Malinche y sus teutlis han llegado vencedores hasta Xocotlan!»
Tales eran las exclamaciones que por doquier se oían en la ciudad de Méjico; tales las que circulaban por Tezcuco, Tacuba, Xochimilco, Tlocopan, Quanahuac, Zopanco, Atenco, Tepepolco, Cuyoacan, Iztacpalapa y otras muchas poblaciones que cercaban a aquella; tales también las que circulaban con espanto los habitantes de Nopalocca, Mizantla, Nopalutna e Iztac, vecinos al teatro de los nuevos desastres, y tales, en fin, las que llevadas por veloces correos a las distintas provincias, iban a estremecer en sus fragosos dominios al agreste tlatoani de Xaltepec; a empalidecer de miedo en su suntuoso palacio basado sobre oro, al opulento dueño de Chihuahua, y a quitar el sueño al voluptuoso príncipe de Totonilco, cuya regia capital, hundida en un abismo de verdor y flores, perpetua mansión de los céfiros y de las aves canoras, yacía arrullada de continuo por el murmullo soñoliento de sus numerosos ríos.