Explore "Jeromín" by Luis Coloma on Textopian. Read with annotations and highlights.
Escribió al punto San Pío V un Breve a Don Juan de Austria notificándole su nombramiento, dándole prisa para trasladarse a Italia y ordenar la flota, y diciéndole que desde aquel momento le miraba como a hijo, que como padre cuidaría de su acrecentamiento y le reservaba, desde luego, el primer reino que se conquistara al Turco, que no desechara un momento de la memoria la gran empresa que tomaba a su cargo, y que contase con el triunfo, porque en nombre de Dios él se lo prometía.
Envió el Papa este Breve a Don Juan de Austria con el cardenal Alejandrino, su legado a latere cerca de Felipe II, y portador al mismo tiempo de graves misiones para los reyes de Portugal y de Francia. Era el cardenal Alejandrino Miguel Bonelli sobrino de San Pío V y muy mozo aún; mas de tal sagacidad, prudencia y tino en el manejo de los negocios, que poseía toda la confianza del Pontífice y habíale nombrado éste su secretario de Estado. Quiso, sin embargo, el Papa autorizar la juventud de Alejandrino en aquella embajada con las canas y autoridad de los que le acompañasen, y envió en su comitiva a Hipólito Aldobrandini, que luego fue Clemente VII, y a Alejandro Rierio, Mateo Contarelli y Francisco Tarugi, poco después cardenales. Desembarcó en Barcelona toda aquella lucida y docta comitiva, y allí encontraron esperándoles al nuncio, Juan Bautista Castagna, que fue luego Papa con el nombre de Urbano VII, y al general de los dominicos, Vicente Giustiniani. Esperaban también al legado, en nombre del rey, don Hernando de Borja, hermano del duque de Gandía, y en nombre de Don Juan de Austria, su caballerizo mayor, don Luis de Córdoba.