Explore "Los bandidos de Río Frío" by Manuel Payno on Textopian. Read with annotations and highlights.
El periódico que años antes había publicado el alarmante párrafo en que se daba noticia del caso rarísimo y nunca visto, cuyo desenlace conocen ya en parte nuestros lectores, había sufrido mil contratiempos; ya disminuyendo de tamaño, ya dejando de publicarse semanas enteras y apareciendo después con otro título y siendo víctima de la tiranía de un gobierno audaz que trataba de poner a la prensa una mordaza, hasta que al fin, cansados de la lucha y habiendo sus redactores adquirido una buena dosis de esa sana filosofía que nos hace ver con desprecio las cosas de esta vida, transando con un gobierno, después con otro y otros, y conservando siempre la apariencia de un diario de oposición, se formaron una buena renta con la larga subvención de la Tesorería; pudieron darle vuelo a su ingenio y adquirir visible influjo, imponiendo miedo por su audacia, aun a los mismos magnates que les pagaban con dinero del Erario. Ya no era el periódico semanal, sino diario, de pliego doble, impresión elegante y la gacetilla y la parte literaria llenas de interés, pues no pasaba día sin que sus columnas tuviesen una o más noticias de sensación, que infundían la desconfianza y el espanto en la capital y en la nación entera.
Ese mismo periódico, pues, que tenía por nombre El Eco del Otro Mundo, dio a luz el siguiente párrafo: