CAPÍTULO 31
PARTE II
El día de la boda
CAPÍTULO 31Visible text2 paragraphs
Mientras el platero se da trazas a reunir dinero suficiente, escribe a la moreliana, invitándola para que viniese a ver unas alhajas nuevas que había recibido de París (él las había montado con las mejores piezas robadas) y Relumbrón trabajaba día y noche para dar una organización segura y perfecta a los diversos proyectos que había presentado al examen y deliberación de su compadre, tenemos sobrado tiempo para hacer un viaje a las haciendas del Sauz y enterarnos de los acontecimientos que siguieron al frustrado enlace de Mariana con el Marqués de Valle Alegre.
¿Acabó de sacar el conde su espada cuando Mariana respondió no a la segunda pregunta que le hizo el obispo? ¿Quiso acabar de matar a su hija, ya caída y exánime como estaba, o sólo fue una amenaza colérica, sugerida por su repentina y enérgica resolución? ¿Quién sabe?
