CAPÍTULO 46
PARTE II
Pasos en la azotea
CAPÍTULO 46Visible text2 paragraphs
Cuando regresó Evaristo y contó sus hazañas a Relumbrón, éste se frotó las manos y reía a carcajadas.
-¡Qué chasco! ¡Qué chasco para esos señores que parece que no los merece la tierra! ¿Qué ha dicho el gobierno?
