Explore "Incertidumbre" by Hermine Oudinot Lecomte du Noüy on Textopian. Read with annotations and highlights.
A la mañana siguiente, cuando María Teresa se despertó, hacía un sol bellísimo. El aire tibio penetraba en su cuarto, cargado de brisas marinas y del perfume de las flores. Ante la belleza del día, todas sus preocupaciones se disiparon. No pensó más que en vestirse rápidamente, no sin escoger el más rosado de sus trajes de batista y el sombrero de mañana que mejor le sentaba para ir a reunirse con sus amigas y Huberto Martholl que ya debían estar esperándola en la playa.
Era la hora del baño. Siguiendo su costumbre María Teresa pasó directamente a su casilla.