Explore "Insolación y Morriña" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ello sería. ó no sería; pero no se puede negar que, después de firmadas las paces con Rogelio, el aspecto exterior de Esclavitud empezó á modificarse completamente. Sus ojos se reanimaron, sus mejillas florecieron, su voz perdió aquel tono dolorido, su conversación fué más expansiva; y sin alterar en nada sus ocupaciones, varió tanto su manera de desempeñarlas, que si antes parecía víctima resignada del deber, y su silueta tenía algo de aflictivo al proyectarse sobre las paredes de la casa, ahora su ir y venir, su resuelta actividad, la llenaban y regocijaban toda.
Doña Aurora no cesaba de felicitarse por este cambio. «¡Alabado sea Dios! Así me gustan á mí las caras, así. No puedo tragar á la gente que anda tristota y rostrituerta sin por qué ni para qué. ¿Lo ves, rapaz? Pues era por causa tuya, ni más ni menos. Ahora que la tratas campechanamente, mira cómo es otra.»