Explore "La Piedra Angular" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
El rostro de Moragas, que por su excesiva movilidad y flexibilidad parecía a veces de goma elástica, se dilató de sorpresa, y a renglón seguido, por extraña inmixtión del elemento humorístico en aquella conversación tan fúnebre y acerba, disparó el Doctor la mayor y más franca carcajada que habían oído jamás las paredes de la barraca de Rojo.
-¿Conque para cura? Bien… ¡De primera! Si usted me lo dice, capaz hubiese sido yo de adivinarlo. ¡Para cura!, pues ahora, si no tiene usted inconveniente… sírvase decirme cómo ha pegado el gran brinco, desde el hisopo hasta…