Explore "Seda" by Alessandro Baricco on Textopian. Read with annotations and highlights.
Hervé Joncour sólo volvió a ver a Hara Kei en la mañana del tercer día. Se percató de que sus cinco servidores habían desaparecido de improviso, como por encanto, y después de unos segundos lo vio llegar. Aquel hombre por el que todos en ese lugar existían, se movía siempre en una burbuja de vacío. Como si un precepto tácito le ordenara al mundo dejarlo vivir solo. Subieron juntos por el flanco de la colina hasta llegar a un claro donde el cielo era rayado por el vuelo de docenas de pájaros con grandes alas azules. La gente de aquí los mira volar, y en su vuelo leen el futuro.
Dijo Hara Kei: