Capítulo 79
TOMO II
Del Medio Extraño de Que Se Valió Quevedo Para Soltarse de la Prisión en Que Le Había Puesto el Amor de la Condesa de Lemos
Capítulo 79Visible text2 paragraphs
Dejamos al final del capítulo LXXI á Quevedo y á la condesa de Lemos en un magnífico salón de una quinta, y sentados á una mesa admirablemente servida.
El moreno y hermosísimo semblante de la condesa estaba embellecido por el color febril de una excitación extraña; el amor, pero un amor lastimado, ofendido, receloso, entumecía sus ojos fijos en Quevedo.
