Explore "Las guerras de los judíos" by Flavio Josefo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Deseoso Vespasiano de destruir a Jotapata, por haber entendido que gran parte de los enemigos se habían allí recogido, y por saber que era el más fuerte recogimiento de Galilea, envió delante la infantería y caballería, por que allanasen el camino, que era montañoso, muy áspero con las peñas, difícil a la gente de a pie, e imposible a la de a caballo. Estos, pues, en cuatro días tuvieron acabado lo que les había sido mandado, e hicieron muy ancho camino por donde el ejército pasase: al quinto día, que era a 21 de mayo, primero vino Josefo de Tiberíada a Jotapata, y esforzó a todos los judíos, que tenían perdido el ánimo.
Habiendo un hombre de allá huido, y contado esto a Vespasiano, y movido a que se diese muy gran prisa en venir contra aquella ciudad, porque le había de ser muy fácil cosa tomar toda Judea, si tomaba aquella ciudad y cautivaba a Josefo. Sabiendo esta nueva, como cosa muy buena y muy próspera, Vespasiano pensó que por divina providencia había sucedido que el que más prudente parecía de todos los enemigos se pasase de grado a su parte; envió luego a Plácido con mil de a caballo, y juntamente con él al capitán principal Ebucio, varón no menos prudente que esforzado, mandó hacer un foso alrededor de la ciudad, porque Josefo, que allí estaba, no pudiese escaparse escondidamente.