Las guerras de los judíos coverCAPÍTULO 8
CAPÍTULO 8

PARTE VII

De cómo cayó la una torre, y cómo los romanos ganaron los dos muros

CAPÍTULO 8Visible text2 paragraphs
Y luego la noche siguiente se levantó grande alteración y alboroto entre los romanos, porque habiendo mandadoTito que se hiciesen tres torres de cincuenta codos de alto, para que puestas éstas encima de cada una de las montañas que habían hecho, pudiesen mejor y más fácilmente derribar y hacer huir los enemigos, la una de ellas cayó una noche muy serena, sin hacerle fuerza alguna, y fué tan grande el ruido y estruendo que hizo, que amedrentó todo el ejército.
Sospechando que los judíos trabajaban por hacerles algo, tomaron luego las armas, y con esto se revolvieron las legiones y se alborotaron; y como ninguno pudiese decir algo de lo que había acontecido, echando muchas quejas, unos pensaban una cosa y otros pensaban otra; de esta manera temíanse todos de sí mismos sin ver enemigos, y los unos pedían a los otros alguna señal, como si los judíos ya' les tuviesen ganado el campo.