CAPÍTULO 11
PARTE VII
De los montes que Tito mandó levantar contra el tercer muro. De la larga oración que Josefo hizo a los de la ciudad por que se rindiesen, y del hambre que los de dentro, estando cercados, padecieron
CAPÍTULO 11Visible text2 paragraphs
Pensaba ya Tito de qué manera podría combatir el tercer muro, y parecíale haber durado poco tiempo su cerco en lo que había ganado, por lo cual determinó dar tiempo a sus enemigos para que tomasen consejo entre sí, y ver si aflojaría la pertinacia de ellos viendo ya ganado el segundo muro, o por lo menos por el miedo grande del hambre. Porque era imposible que lo que robaban bastase ya para más, y por esto él se estaba a su placer muy ocioso. Venido el día, cuando convenía repartir los mantenimientos entre los soldados, puestos los enemigos en un lugar que se mostraba a todos, mandó que los capitanes ordenasen su gente y pagasen a todos. Salieron entonces muy en orden con sus armas descubiertas; los caballeros traían sus caballos muy adornados, y todos aquellos arrabales relucían con el oro y con la plata desde muy lejos.
No había espectáculo ni vista por la cual los soldados más se alegrasen, ni había cosa que a los enemigos fuese tan espantable.
