El idilio de un enfermo coverCAPÍTULO 16
CAPÍTULO 16

CAPÍTULO XVI

CAPÍTULO 16Visible text2 paragraphs
El sol había sucedido a la luna en el firmamento cuando los fugitivos despertaron. La luz entraba a torrentes por la ventana del pajar.
Andrés se incorporó el primero sobre su mullido lecho. Rosa, al abrir los ojos, se encontró con los del joven fijos en ella, y por un movimiento instintivo de vergüenza se tapó la cara con las manos. Él se las apartó suavemente, y le dio un tierno y prolongado beso de gratitud en los labios.