Sobre el fascismo coverCAPÍTULO 12
CAPÍTULO 12

PARTE 12: De los «Cuadernos de la cárcel»

POPULARIDAD POLÍTICA DE D'ANNUNZIO

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¿Cómo se explica la relativa popularidad "política" de Gabriele D'Annunzio? Es innegable que en D'Annunzio existieron siempre algunos elementos de "populismo": en sus discursos como candidato al Parlamento, en su gesto en el Parlamento, en la tragedia La gloria, en el Fuoco (discurso sobre Venecia y el artesanado), en el Canto di calendimaggio y sucesivamente basta las manifestaciones políticas (algunas por los menos) de Fiume. Pero no creo que sean "concretamente" estos elementos de significado político real (vagos, pero reales) los que expliquen esta relativa popularidad. Otros elementos han ayudado: 1] el apoliticismo fundamental del pueblo italiano (especialmente de la pequeña burguesía y de los pequeños intelectuales), apoliticismo inquieto, pendenciero, que permitía cualquier aventura, que daba a cualquier aventurero la posibilidad de ser seguido por algunas decenas de miles de hombres, especialmente si la policía se mantenía al margen o se oponía débilmente y sin método; 2] el hecho de que en el pueblo italiano no estaba encarnada ninguna tradición de partido político de masas, esto es, que no existían "directivas" histórico-políticas de masas orientadoras de las pasiones populares, tradicional mente fuertes y dominantes; 3] la situación de la posguerra, en la que tales elementos se presentaban multiplicados, porque después de cuatro años de guerra decenas de miles de hombres se habían convertido en "vagabundos" social y moralmente, desarraigados, ávidos de sensaciones no impuestas ya por la disciplina estatal, sino libre y voluntariamente elegidas por ellos mismos; 4] cuestiones sexuales, que comprensiblemente se habían agudizado enormemente tras cuatro años de guerra: las mujeres de Fiume atraían mucho (y sobre este elemento insiste extrañamente también Nino Daniele en su libro sobre D'Annunzio). Estos elementos parecen débiles sólo si no se piensa que los veinte mil jóvenes reunidos en Fiume no representaban una masa social y territorialmente homogénea, sino que eran "seleccionados" de toda Italia, y provenían de los orígenes más diversos y dispares; muchos eran jovencísimos y no habían hecho la guerra pero habían leído literatura de guerra y novelas de aventuras.
Sin embargo, como base de estas motivaciones momentáneas y de ocasión, debernos poner también un motivo más profundo y permanente, ligado a una característica permanente del pueblo italiano: la admiración ingenua y fanática por la inteligencia como tal, por el hombre inteligente como tal, que corresponde al nacionalismo cultural de los italianos, seguramente la única forma de chovinismo popular en Italia. Para apreciar este nacionalismo hay que pensar en la Scoperta dell'America de Pascarella: Pascarella es el "aedo" de este nacionalismo y sus coplas son las más dignas de tal epopeya. Este sentimiento tiene distinta fuerza en las diversas partes de Italia {es más fuerte en Sicilia y el Mediodía), pero se halla difundido por todo el país en cierta dosis, incluso en Milán y en Turín (ciertamente, en Turín menos que en Milán y otras partes), es más o menos ingenuo, más o menos fanático, incluso más o menos "nacional" (se tiene la impresión, por ejemplo, de que en Florencia es más regional que en otros lugares, y lo mismo en Nápoles, donde es también de carácter más espontáneo y popular en cuanto que los napolitanos se creen más inteligentes que todos los demás, como masa y como individuos; en Turín pocas "glorias" literarias y más tradición político-nacional, por la ininterrumpida tradición de independencia y libertad nacional). D'Annunzio se presentaba como la síntesis popular de tales sentimientos: "apoliticismo" fundamental, en el sentido de que era posible esperar de él todos los fines imaginables, desde el más siniestro al más derecho, y el ser considerado popularmente el hombre más inteligente de Italia.