Sobre el fascismo coverCAPÍTULO 18
CAPÍTULO 18

PARTE 12: De los «Cuadernos de la cárcel»

PECULIARIDADES ITALIANAS

CAPÍTULO 18Visible text2 paragraphs
Observan algunos con complacencia, otros con decepción y pesimismo, que el pueblo italiano es "individualista": algunos dicen "desdichadamente", otros "afortunadamente", etcétera. Este "individualismo", para ser valorado exactamente, debería ser analizado porque existen distintas formas de "individualismo", más progresistas, menos progresistas, correspondientes a diversos tipos de civilización y de vida cultural. Individualismo atrasado, correspondiente a una forma de "apoliticismo", que corresponde hoy al antiguo "anacionalismo"; hubo un tiempo en que se decía: "Venga Francia, venga España, con su sola existencia", así como hoy se es indiferente a la vida estatal, a la vida política de los partidos, etcétera.
Pero este "individualismo", ¿lo es verdaderamente? No participar activamente en la vida colectiva, o sea en la vida estatal (y ello significa sólo no participar en esta vida a través de la adhesión a los partidos políticos "regulares"), ¿significa acaso no ser "partidarios", no pertenecer a ningún grupo constituido? ¿Significa el "espléndido aislamiento" del individuo, que cuenta sólo consigo mismo para crear su vida económica y moral? Nada de eso. Significa que al partido político y al sindicato económico "modernos", tal como han sido elaborados por el desarrollo de las fuerzas productivas más progresistas, "prefieren" formas organizadas de otro tipo, y precisamente del tipo "mala vida", o sea los conciliábulos, las conjuras, las mafias, tanto populares como ligadas a las clases altas. Cada nivel o tipo de civilización tiene su propio "individualismo", esto es, tiene su propia posición peculiar y actividad del individuo en sus lincamientos generales. Este "individualismo" italiano (que es más o menos acentuado y dominante según los sectores económico-sociales del territorio) es propio de una fase en la que las necesidades económicas más inmediatas no pueden encontrar satisfacción regular permanentemente (desocupación endémica entre los trabajadores rurales y entre las capas intelectuales pequeñas y medianas). La razón de este estado de cosas tiene orígenes históricos lejanos, y de la permanencia de tal situación es responsable el grupo dirigente nacional.